¿Qué hacer para reducir nuestro impacto medioambiental?

 
Campaña de Patagonia para Black Friday

Campaña de Patagonia para Black Friday

 

1.  COMPRAR MENOS

Incluso la prenda más ecológica necesita de recursos para su producción y transporte hasta tu casa, lo que, inevitablemente, implica algún tipo de impacto en el medio ambiente. 

La clave del problema es nuestro excesivo consumismo: compramos 10 prendas por cada 2 que adquirían nuestras abuelas.

Solemos pensar que comprar ropa nueva nos hará más felices. Quizás deberíamos replantearnos nuestro estilo de vida

La chaqueta más sostenible es la que ya está en tu armario…
— Lisa Williams, directora de producto de Patagonia

 
 

2.   COMPRAR MARCAS SOSTENIBLES

More and more fashion brands take into account the environmental and social impact of their production.

Puedes encontrar nuestras marcas sostenibles favoritas en la sección Marcas Sostenibles.

No vamos a mentirte: la oferta es aún limitada y es más fácil y más barato acercarte al centro comercial más cercano para renovar tu armario. Pero, cuanto más aumente la demanda de ropa sostenible, más habrá disponible. De la misma manera, hace 15 años era difícil encontrar comida orgánica y, actualmente, está presente en la mayoría de supermercados.

En cuanto al precio, sí, pagarás más por una prenda sostenible que por una de bajo coste (H&M, Zara, Primark...), pero ya sabemos lo que esconden esos precios tan bajos…

Sin embargo, una prenda de una marca sostenible no tiene por qué costar más que una de marca reconocida, por la que a veces sí que estamos dispuestos a pagar un alto precio solo por prestigio, y rara vez por su calidad o sostenibilidad. 


3.     CONSUMIR MEJOR CALIDAD

Al ser la ropa tan barata, ya apenas nos preocupamos por su calidad, por lo que cuando una prenda pierde su forma o su atractivo, simplemente compramos una nueva y ya está.

Además, todos hemos vivido la decepción que supone que tus zapatos, en los que te dejaste tus ahorros hace solo dos meses, ya estén agujereados y parezcan viejos.

Si dejáramos de comprar prendas de mala calidad empujaríamos a las marcas a mejorarla, lo que permitiría conservar la misma ropa durante más tiempo, beneficiando así a nuestros bolsillos y al medioambiente.


THINK TWICE BEFORE THROWING OUT YOUR CLOTHES

4.     PIÉNSALO DOS VECES ANTES DE TIRAR LA ROPA

¡No tires la ropa en los contenedores normales! La mayor parte de ella está hecha de fibras sintéticas no biodegradables, por lo que acabarán acumulándose en el vertedero. Hay otras opciones:

- Intenta arreglarla. A veces con un poco de imaginación puedes arreglar una prenda rota, o incluso rediseñarla.

- Dona tu ropa a organizaciones benéficas o dásela a tus amigos, familia o vecinos.

- Algunas marcas recogen ropa usada, de su propia marca e incluso de otras.

- Utiliza los contenedores para el reciclaje de residuos textiles. Las telas se pueden reciclar para hacer ropa nueva.


www.chic-by-choice.com

www.chic-by-choice.com

5.       COMPRA DE SEGUNDA MANO, INTERCAMBIA Y ALQUILA ROPA

A continuación, te indicamos algunas alternativas a comprar ropa nueva:

- Tiendas de segunda mano: no son una novedad. Puedes encontrarlas en todo el mundo, además muchas webs y apps ofrecen todo tipo de artículos de segunda mano, desde las marcas más asequibles hasta marcas de lujo.

- Intercambia ropa: este tipo de iniciativas son cada vez más populares. Los participantes aportan prendas que ya no usan y las intercambian por otras. Es un modo económico y ecológico de renovar tu armario. Puedes organizarlo también entre amigos.

- Alquila ropa: el alquiler de ropa es también un sector en expansión. Es una opción estupenda, especialmente para la ropa que sabes que no vas a necesitar en un futuro próximo (ropa de bebé, de embarazada, de fiesta…). Algunas compañías ofertan una tarifa mensual, lo que permite al cliente renovar su armario constantemente.

Todas estas iniciativas se organizan habitualmente de manera local. Descubre qué se cuece en tu barrio.


6.   VIGILA TU COLADA

Lavar nuestra ropa tiene un importante impacto medioambiental. Cada hogar pone de media unas 400 lavadoras al año, consumiendo 60 000 litros de agua. Además, tanto calentar el agua de la lavadora como el proceso de secado requieren mucha energía. A continuación, te mostramos algunos consejos para reducir este impacto.